Todavía recuerdo aquella sensación,
como te alejabas de mi y a cada paso que dabas mi corazón latía mas
rápido pero a la vez parecía encogerse ante ti y grite tu nombre,
no pensé tan solo actué equivocándome una vez mas. Mis piernas
avanzaban solas no podía controlarlas cada vez me encontraba mas
cerca de ti y de tu presencia, casi te podía tocar pero no fui
capaz, solo ahogue mis palabras entre una lágrima detrás de otra,
derrepente sentí unos brazos apoderarse de mi, me acariciaban
suavemente como si del mas frágil pájaro se tratase y
cuidadosamente limpio mis lágrimas, se acerco a mi oído y casi en
un susurro me nombro, después aparecí entre mis sabanas blancas y
caí en la cuenta de que otra vez te soñé a ti